Estimulación multisensorial y música para ayudar a pacientes de Alzheimer

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El Alzheimer es, como bien sabemos, principal causa de dependencia en nuestro país y una enfermedad que, en la actualidad, no cuenta con tratamiento efectivo que pueda prevenir o detener la degradación neurobiológica que produce en las personas que la padecen. Cuando a una persona se le es diagnosticado este trastorno, los especialistas médicos pueden recetar fármacos que, aunque no modifiquen la progresión de la enfermedad cerebral, ayudan a paliar y disminuir el efecto de algunos síntomas, así como mejorar su calidad de vida.

Por otra parte, también existen las denominadas terapias no farmacológicas, tratamientos médicos que no implican el uso de sustancias químicas o medicamentos sobre el paciente y cuyo objetivo es obtener un beneficio relevante para este. Estas terapias constituyen el 80% de las herramientas que se utilizan para cuidar de personas con demencia o Alzheimer y suelen aportar resultados muy positivos, mejorando su estado cognitivo, físico y funcional.

 

Una de estas terapias, la Estimulación Multisensorial o Snoezelen, un tratamiento desarrollado en Holanda a mediados de los años 70 que consiste en el uso de sentidos como el tacto o el oído para mejorar las habilidades psicomotrices y la calidad de vida de personas con diferentes necesidades especiales. La estimulación multisensorial tiene aplicaciones en diferentes ámbitos como el ocio o la educación, y suele realizarse en salas especialmente preparadas, con materiales y elementos interactivos que pueden ser manipulados forma segura.

Diferentes estudios han demostrado que el Snoezelen es capaz de proporcionar múltiples efectos positivos a nivel cognitivo, afectivo, comportamental de personas con diferentes grados de demencia. Disminuyendo en gran medida la agresividad, evitando episodios de estrés y desorientación, y reforzando el estado de ánimo, la interacción social y la autoestima de los pacientes que llevan a cabo este tipo de actividades. Las cuales, estimulan las emociones y los recuerdos de los pacientes gracias al poder de activación que ciertos olores y sonidos producen en la memoria.

 

La música, por ejemplo, según un estudio publicado por la revista The Journal of Prevention of Alzheimer’s Disease, es una de las pocas cosas que una persona con Alzheimer logra olvidar completamente. Cuando una melodía o canción en particular nos gusta, nuestro cerebro realiza una, como se denomina, Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma (siglas ASMR en inglés), un fenómeno biológico relacionado con la percepción de ciertas sensaciones asociadas con el bienestar y el placer.

Como el Alzheimer no produce daños en la parte del cerebro encargada del ASMR, cuando un paciente se expone a una canción que le gusta, este reacciona positivamente a ella, ejercitando la memoria de tal forma que puede llegar a evocar ciertos recuerdos personales. En España, existe la fundación ISNA, una asociación sin ánimo de lucro constituida por profesionales cuya misión es difundir las terapias Snoezelen para mejorar el proyecto vital de cualquier persona.

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