La 'nueva normalidad' las para personas dependientes

La ‘nueva normalidad’ para las personas dependientes

El pasado 21 de junio se levantó el Estado de Alarma decretado por el Gobierno a raíz de la pandemia de COVID19 y la crisis y alerta sanitaria que el virus ha ocasionado en todo el mundo. La llamada ‘nueva normalidad’ abre un escenario de cambios, nuevas formas de relacionarnos e interactuar con nuestro entorno a las que nos tendremos que acostumbrar y adaptar en los próximos meses.

El confinamiento supuso, para aquellas personas que padecen alguna enfermedad por la que se encuentran en situación de dependencia, así como para sus familiares y cuidadores, una situación extraña. Cambios bruscos en sus rutinas diarias, el cierre de los centros de día y ocupacionales, el evitar realizar o recibir visitas de amigos y familiares, …

Todas estas alteraciones han podido generar sentimientos negativos, miedo, ansiedad e incertidumbre a lo que pudiera pasar. Unas emociones que ahora, tras el ‘desconfimiento’ pueden volver a aparecer debido a las nuevas normas y reglas que hay que seguir para garantizar la seguridad de todos ante el Coronavirus.

Para tratar de evitar que esto ocurra, los cuidadores y familiares de personas dependientes pueden llevar a la practica los siguientes consejos:

1) Normalizar al paciente el uso de la mascarilla

Las autoridades recomiendan el uso de mascarilla en espacios públicos, pero llevarla puesta durante mucho rato, puede llegar a resultar algo incomodo a personas que padezcan trastornos como el Alzheimer. Ya que, por una parte, no están acostumbradas a usarlas y, por otra, por las complicaciones respiratorias que puede ocasionar su uso. Los cuidadores deben tratar de hacerles ver que su uso es normal, llevándola en casa a menudo, o hablando y haciendo tareas cotidianas mientras las lleven colocadas.

2) Habituar a saludar sin contacto directo

La COVID19 es una enfermedad que se transmite por contacto. Por ello, el tratar de mantener una distancia de seguridad de 1,5 a 2 metros es fundamental para evitar brotes en la ‘nueva normalidad’. Esta situación ha hecho que surjan nuevas formas de saludar a personas conocidas, como chocar los codos o los pies. Algo que, para personas con trastornos neurodegenerativos, puede resultar confuso de ver y comprender.

3) Volver a retomar las antiguas rutinas poco a poco

La cuarentena y el confinamiento supusieron una ruptura drástica de las formas de vida y rutinas diarias de las personas, dependientes o no. Por ello ahora que ya la situación se ha regularizado, se debe retomar las actividades que se realizaban con anterioridad al Estado de Alarma. Salidas y paseos diarios por el parque, visitas a familiares cercanos, recados, practicar ejercicio físico, todo aquello con lo que el paciente se sienta cómodo y lleve una vida lo mejor adaptada a su situación.

4) Priorizar la higiene de manos

Algo que hay que tener muy en cuenta, sobre todo durante las salidas en esta ‘nueva normalidad’, es el evitar que el paciente dependiente pueda tocar o estar en contacto con algún objeto externo ante el riesgo de contraer el patógeno del coronavirus. Recordemos que la mayoría de las personas con Alzheimer diagnosticado son mayores de 65 años, el sector de la población más vulnerable a la COVID19. Por ello, durante los paseos diarios que se realicen, debemos procurar antes, durante y después de hacerlos, realizar una correcta higiene de manos, con agua y jabón o usando soluciones hidroalcohólicas.

Sin embargo, puede darse que, dado que se ha permanecido durante casi cuatro meses confinado en casa, el paciente se muestre reacio o con indisposición a salir de casa o volver a practicar sus actividades anteriores, ya sea por miedo o por no entender la situación. Ante esto, los cuidadores deben tratar, de forma gradual, el retomar dichas actividades y, de esta forma, conseguir poco a poco, volver a recuperar sus rutinas en la ‘mnueva normalidad’.

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