Recomendaciones para celebrar la Navidad con una persona dependiente

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Llegó la Navidad. Fechas muy especiales y señaladas para todos, días de reunión y disfrute en compañía de la familia y amigos. Sin embargo, para muchas personas con familiares en situación de dependencia, para los mismos pacientes y sus cuidadores, la Navidad puede venir acompañada de momentos difíciles.

Durante estas semanas, se tiende a recordar cómo era la Navidad antes que la enfermedad hiciera acto de presencia. También se suele echar de menos a personas muy queridas cuya ausencia en las celebraciones es muy marcada. Por todo ello, los expertos aconsejan afrontar las fiestas con alegría y positivismo, tomando una serie de medidas previas y haciendo algunas adaptaciones o cambios, con los que podemos facilitar que el enfermo pueda vivir las fiestas con su entorno de la mejor forma posible y siempre que su estado pueda permitirlo.

Implicar al paciente en los preparativos

 

En Navidad, es común decorar el hogar con adornos navideños, preparar un suculento menú con recetas de toda la vida, comprar y preparar los regalos de Reyes,…Son tareas que solemos realizar en conjunto con nuestros seres queridos. Implicar a una persona dependiente es también posible y recomendable, ya que de esta forma se sentirá partícipe en la celebración, y su autoestima aumentará al verse y sentirse útiles. Poner el árbol y las luces, montar el Belén y colocar las figuras, preparar la mesa de forma especial y ayudar en la elaboración de los platos, o incluso delegar en ellas para ciertos recados como ir a comprar algunos regalos son algunos ejemplos de ello. De igual forma, tras pasar las fiestas, se puede fomentar de nuevo la participación en la retirada de todos los adornos.

Poner en antecedentes sobre el estado del enfermo

 

Antes de que tenga lugar los esperados encuentros con familiares y amistades, es muy recomendable poner en situación a todas las personas con las que vayamos a celebrar la Navidad de la situación de la persona que estamos cuidando, de su enfermedad y de los comportamientos que pueden llegar a producirse debido a la enfermedad que padecen. Estos días de ajetreo y mucho movimiento pueden hacer que la persona dependiente llegue a sufrir estrés, ansiedad o desorientación, sobretodo cuando suelen coincidir con muchas personas en un mismo lugar. Lo mejor para tratar de llevar estas situaciones es comportarse con la mayor naturalidad y complicidad posible, dirigirse al enfermo de forma amable y contar con el apoyo de todos para hacerle participe de la celebración en todo momento.

Acondicionar un lugar para el descanso 

 

Como comentábamos, la Navidad puede derivar que una persona dependiente sufra estrés y desorientación debido a todo el bullicio y ajetreo que generan las fiestas. Las rutinas a las que están acostumbrados se rompen y cambian, hechos que puede resultar perjudicial para su salud y bienestar. Es importante que se planifique y se organice todo para facilitar que el paciente evite incomodidades y provoque momentos conflictivos. Para ello, es aconsejable tener preparado un espacio donde el dependiente pueda retirarse si necesita descanso, o planear alguna actividad lúdica o habitual dentro de su día a día que le mantenga distraído o calmado, pero sin que ello provoque caer en el aislamiento.

Mantener las tradiciones familiares

 

Las buenas tradiciones nunca deben perderse. Que uno de nuestros familiares se encuentre en situación de dependencia no quiere decir que estas no se pueden adaptar o simplificar en función de su estado para seguir realizándola con toda normalidad. Cantar villancicos tradicionales, por ejemplo, puede tener efectos terapéuticos positivos en enfermos de Alzheimer, generando y estrechando vínculos con los familiares y mejorando su estado de ánimo al interactuar con ellos de forma activa.

Desde Andalbrok Correduría de Seguros le deseamos que pase unas Felices Fiestas junto a sus seres más queridos y un Próspero Año Nuevo.

 

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